
Ser Mejor Persona... Quiero Ser Mejor Persona.
Quiero Crecer... Quiero aprender.
Ser Humano o Inhumano.
El ser humano constituye desde el punto de vista biológico una especie animal bajo la denominación científica de Homo sapiens (del latín Homo=hombre, sapiens=sabio) y pertenece a la familia Hominidae.
Es también llamado genéricamente como el hombre o los hombres, aunque ese término es ambiguo pues se usa mayormente para referirse a los individuos de sexo masculino. Los seres humanos pueden llegar a poseer capacidades mentales que les permiten inventar, aprender y utilizar estructuras lingüísticas complejas, matemáticas, escritura, ciencia, tecnología. Los humanos son entes sociales, capaces de concebir, transmitir y aprender conceptos totalmente abstractos. Algunos humanos han sido capaces de visitar la Luna, y aún no se tiene evidencia de que exista otra forma de vida con dichas capacidades –o superiores– en el universo.
La vida nos ha proporcionado una cantidad innumerable de oportunidades, estamos en el mundo, somos una creación para tal y como decía el razonamiento de Darwin, la naturaleza, selecciona las razas o variedades que son las convenientes para su futuro. Nosotros formamos parte de esa selección, al menos por el momento, es lo que parece. Pero nos estamos cargando la Tierra.
No pueden buscar culpables, porque los culpables somos todos, todos colaboramos en el final de este nuestro planeta. No somos capaces en ocasiones, siquiera, de llevar nuestra vida, ¿cómo vamos a ser capaces de cuidar nuestro entorno?.
Para cuidar la Tierra, deberíamos empezar a concienciar nuestras mentes, por llevar una vida justa, sin abusos innecesarios, con respeto por lo tuyo, y más por lo de los demás. Hablar, no gritar, educar. Mucha gente cree tener una estabilidad mental, el equilibrio, pero no es así, se engañan a sí mismos, porque siquiera son capaces de seguir adelante sin la ayuda de los demás, cuando lo que tienen que hacer, es entenderse, conocerse, sin intentar aparentar lo que no son... Al final todo se resume en educación, también educación a uno mismo, aprender del enemigo tanto como del amigo.
A menudo, observo, sí, observo a la gente de mi entorno, de mi alrededor, de clase, del metro, de la calle..., sea donde sea, en una cafetería, en la escuela, en un local de copas..., me gusta mirar a las personas, evadirme de mi realidad y entrometerme en la de ellos, aunque tan sólo lo es en mis pensamientos, pero soy capaz de ver más allá de lo que ellos muestran, porque sus gestos me hablan, las miradas hablan, imagino sus vidas fuera de este lugar, imagino sus sentimientos, sus secretos, lo que esconden tras lo que muestran.
No sirve para nada vivir una vida de la forma que no te satisface. Cada persona es diferente, con su apariencia física, sus aficiones, sus gustos, su educación, su personalidad. Pero, ¿cuántas personas se sienten bien con lo que son?. Debemos aceptar la realidad y aceptar tal y como somos, fuera apariencias. Al final en la vida, hay que ser buena persona tal y como eres, te aceptarán con tus defectos al igual que con tus virtudes, pero... tan sólo intento llegar a decirte, que el ser humano, todo el ser humano de la faz de la Tierra, merece respeto, merece vivir, merece hablar, merece expresarse y piensa que todos venimos del mismo lugar, pero el haber nacido en un sitio u otro, te da más oportunidades o menos, por ello, aprovecha las que se te han ofrecido a ti sin pisar las de los demás.
El respeto o reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.
El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única que necesita que se comprenda al otro. Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.
Respeto a ti mismo, respeto a los demás.
Cuando estas infravalorando a una persona, la estás humillando al frente del resto de la sociedad, pero al mismo tiempo, le estás destrozando su integridad en la sociedad, restando confianza en sí mismo, ganando su odio o rencor salido de una forma no deseada por él, si no ganada a pulso por ti.
